Al pueblo chileno
Camina, sobre la madera enferma y el espliego,
sobre telares rotos
y huesos que se muerden, camina,
como animal sin lengua
sobre la cicatriz del aire, trazos de mar
lento, como el olvido, palpitando, tal vez
entre los fósforos
y el miedo.
Hay un techo guardando la soledad del sur,
el lugar donde tu corazón gotea
un niño y una hogaza.
Chile roto y largo, camina.
sobre telares rotos
y huesos que se muerden, camina,
como animal sin lengua
sobre la cicatriz del aire, trazos de mar
lento, como el olvido, palpitando, tal vez
entre los fósforos
y el miedo.
Hay un techo guardando la soledad del sur,
el lugar donde tu corazón gotea
un niño y una hogaza.
Chile roto y largo, camina.
4 comentarios:
Los temblores de tu lengua, al menos, no causarán espanto, es bueno que los poetas anden por ahí, por entre las ruinas, es bueno que se escuchen.
Gracias Tajalápiz, supongo que uno poco más puede hacer frente a la impotencia, aunque siempre queda la esperanza de que para alguien una palabra signifique un pasito más hacia adelante...
Un abrazo grande.
Gracias por tus letras, para mi patria...en nombre de ellos te dejo un abrazo fraterno.
Un poeta vive para que el resto de los humanos se enteren de lo que pasa en el mundo.
Un placer leerte y conocerte
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